En su segundo año eran casi todos los que teníamos en Chile los favoritos porque los leyó más de mil veces cada uno. Sabía los nombres de sus libros, los personajes y las secciones que le aburrían. Hasta teníamos un diccionario bilingüe que Natán se leía todas las noches con nosotros.
Ahora los libros han aumentado porque su interés también. Tenemos el libro de Naty. Una niña que va a una procesión en México. Es colorido pero solo en español. A Douglas le toca aprenderse el libro en español para seguir la historia cuando le toca leerle a Natán.
También está el libro de “El gran Capoquero” se trata de la selva amazónica donde se le pide a un señor que no corte el árbol. Y donde todos los animales que viven en la selva le dicen “señor, señor, no corte el árbol” Natán lo llama el libro “señor”
Luego tenemos los libros donde hay otros niños y nos toca inventarnos nombres. Así que decidimos escribirle los nombres en las mismas paginas del libro porque sino nos hacíamos un enredo. Esos libros tienen los nombres de muchos niños del Jardín Azucarcandia y de nuestras familias adoptivas de Chile.
Natan disfruta tanto los libros como nosotros y hay ocasiones en que sólo quiere leer un solo libro o todos a la vez.
