A algunos les habrá parecido demasiado poner anuncios, buscar al osito por miles y miles de ositos en Internet, buscarle reemplazantes, pero al que una vez perdió a un amigo no le pareció nada del otro mundo. Porque la amistad cuando es verdadera es duradera.
Nosotros los adultos dejamos, sin querer o queriendo, perder una buena amistad porque nos metemos de lleno a nuestras rutinas, pero Natan no se ha olvidado ni de sus amigos en Chile ni menos de su Osito.
